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Turismo Religioso

Bogotá es un destino obligado para los amantes del arte, la arquitectura y la práctica religiosa católica. En Bogotá existen 28 templos de interés patrimonial, entre ellos, las iglesias coloniales situadas en el centro histórico, que albergan una compleja muestra de arte colonial. Se puede visitar también el Santuario de Monserrate, el Santuario del Divino Niño del 20 de Julio, la Catedral Primada de Colombia, el Cementerio Central y la Iglesia de San Alfonso María de Ligorio.


Generalidades Turismo Religioso

 

  • ¿Qué es? El término “turismo religioso” es de reciente creación, sin embargo, la práctica como tal de hacer peregrinaciones espirituales o visitar sitios con patrimonio cultural religioso ha existido siempre. El término es empleado para señalar los viajes turísticos en los que el elemento religioso constituye uno de los objetivos principales, esto incluye: visita a lugares sagrados, actos de devoción tales como la penitencia y oración, participación en cultos y fiestas religiosas, o la simple visita a sitios de patrimonio cultural relacionados con la religión (iglesias, templos, sinagogas, mezquitas, etc.)

 

  • Según la Organización Mundial del Turismo, existen tres formas principales del turismo religioso:

a. Las peregrinaciones en los destinos cuya actividad se ha vuelto esencialmente turística.
b. Los encuentros religiosos y espirituales.
c. Los itinerarios y caminos que conducen a lugares de peregrinación, monumentos y santuarios religiosos.
Características

 

  • El turismo religioso crece considerablemente, no solo en los países desarrollados, sino también en los países en desarrollo, ya que los excedentes económicos permiten viajar a las clases altas y medias. Es el caso de ciudades como Roma y el Vaticano, Lourdes en Francia, Fátima en Portugal y Santiago de Compostela en España en las que las visitas se han incrementado de manera exponencial en los últimos 20 años.

 

  • El turismo religioso se vuelve cada vez más internacional, pasando de un turismo en gran parte local a un turismo en el que convergen diferentes nacionalidades e incluso, en algunos destinos, diferentes espiritualidades y religiones


  • Los encuentros religiosos reúnen a decenas de millones de personas y las rutas de peregrinación y los itinerarios religiosos recuperan su papel de unión entre los pueblos y las naciones.

 

  • No obstante, las formas de vida han cambiado y muchas peregrinaciones modernas tienen hoy motivaciones seculares (educación y cultura) y turísticas.

 

  • El ecumenismo es una tendencia que se observa cada vez más en el turismo religioso. La otra tendencia que favorece el conocimiento de otras religiones y culturas es la del llamado turismo espiritual o de la espiritualidad.


  • Algunas religiones integran la peregrinación en su práctica, como la budista, la cristiana católica y ortodoxa, la hinduista, la musulmana y la sintoísta. En otras, no existe, pero sus adeptos se desplazan no obstante para visitar los lugares emblemáticos de la historia de sus correligionarios.


 

Oportunidades de Bogotá para el Turismo Religioso

 

  • Bogotá cuenta con una amplia oferta de atractivos turísticos religiosos, más de 70, algunos de ellos con reconocimiento internacional, tales como el santuario de Monserrate y el santuario del Divino Niño del 20 de Julio.

 

  • Bogotá acoge una gran diversidad de creencias religiosas y de sus manifestaciones, las cuales movilizan un importante número de viajeros nacionales e incluso internacionales.

 

  • La iglesia católica de la ciudad, ha preservado una enorme riqueza patrimonial a lo largo de siglos, representada en iglesias coloniales, conventos y eremitas muy bien conservados, así como artefactos y expresiones artísticas sagradas que tienen fama internacional (Custodia La Lechuga)

 

  • La ciudad cuenta con una amplia tradición en la celebración de fiestas religiosas, tales como Navidad, Reyes Magos, Semana Santa, entre otras.

 

  • El santuario del Divino Niño del 20 de Julio es el lugar de peregrinación religiosa más visitado en Colombia, ya que recibe alrededor de 5 millones de personas al año.

 

  • Existe un interés ecuménico entre los representantes de las diferentes religiones presentes en la ciudad, lo que facilitaría el diseño y desarrollo de rutas, circuitos y productos turísticos religiosos para la ciudad.

 

  • La ciudad ha sido sede de grandes eventos religiosos, que mueven miles de turistas internacionales, tales como el Congreso Apostólico Internacional de la Misericordia (WACOM III) 2014, El Congreso Iberoamericano de Destinos Religiosos (2011), entre otros.


  • Bogotá está rodeado por iglesias y santuarios de amplio reconocimiento tales como la Catedral de sal de Zipaquirá, Santuario de Nuestra Señora de la Salud, Santuario del Señor de la Piedra de Sopó, entre muchos otros.


Catedral Primada de Colombia
Se encuentra emplazada en el lugar que ocupara la primera iglesia levantada en la Plaza de Bolívar en 1539 por orden del fundador Gonzalo Jiménez de Quesada. La construcción actual es la cuarta que ha ocupado ese lugar. La primera se comenzó en 1538. Hacia 1550 se inicia la segunda que desaparece en 1569. La tercera se inicia en 1572, y es demolida en 1806 para dar paso a la edificación actual que inició su construcción en 1807, con planos de Fray Domingo de Petrés.
Fue terminada de construir por Nicolás León con algunos cambios al proyecto original y se consagró como Catedral Primada de 1823. Ha sido restaurada en varias ocasiones, la última vez en 1998. Es de planta rectangular y tiene tres naves de igual altura, las laterales con bóvedas de arista y la principal vaída. La fachada es de dos cuerpos, el primero de orden dórico, el segundo y las torres de orden jónico. En la Capilla de Santa Isabel de Hungría, la más importante de las doce capillas que se localizan en su interior, reposan los restos de destacados personajes de la historia colombiana y de la ciudad como el fundador Gonzalo Jiménez de Quesada, el precursor de la independencia Antonio Nariño y el pintor Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos.


Capilla del Sagrario
Joya del patrimonio arquitectónico religioso de la ciudad. La capilla, construida entre 1660 y 1700, es sin lugar a duda el más bello ejemplo del barroco neogranadino, que debió ser restaurada después del devastador terremoto de 1827. Es de planta en cruz latina y posee cúpula soportada por pechinas ricamente decoradas por el pintor Ricardo Acevedo Bernal. En su parte externa se destaca la portada, considerada como una de las más ricas expresiones de manierismo santafereño. En su interior sobresalen la talla en madera del cancel de la entrada, la techumbre mudéjar, el púlpito y el templete del altar elaborado con incrustaciones de marfil, ébano y carey. En sus muros se observan algunos de los lienzos más valiosos de Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos. Las bases talladas en piedra de las columnas, que soportan el arco del pórtico, presentan varios motivos ornamentales indígenas como ranas, flores y frutos; los mismos testimonian la incorporación iconográfica aborigen al arte religioso santafereño.
En 1981 la portada de la capilla fue intervenida, anteponiendo una puerta de vidrio polarizado a su original en madera.

 

Museo Iglesia Santa Clara
La edificación, construida durante la mitad del siglo XVII, formó parte del convento de clausura de las religiosas Clarisas y acoge hoy el museo de arte religioso que lleva su nombre. La austeridad y severidad exterior contrastan con la riqueza interior prolija en tallas, esculturas, retablos, lienzos, pintura mural y mobiliario. El templo es de planta rectangular con gruesos muros en mampostería en los que se abren pequeñas y escasas ventanas.
La esquina nororiental está rematada por una espadaña en ladrillo y su cubierta es a dos aguas. Por la carrera Octava se observan dos portones renacentistas y en su interior el visitante puede contemplar una de las colecciones más ricas y variadas de la ciudad en arte y ornamentación colonial, renacentista, barroca y mudéjar. Su única nave es de bóveda falsa en cañón, totalmente decorada con pinturas de motivos florales. Las paredes están cubiertas con tallas doradas y policromadas que enmarcan valiosas pinturas. Se destacan el arco toral, el púlpito, la sacristía y el coro cuyas celosías rememoran el carácter de clausura. Su colección incluye obras de Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos, Antonio Acero de la Cruz, los Figueroa y Agustín García Zorro de Useche.


Iglesia de San Agustín
Los orígenes de la iglesia y del convento de San Agustín se remontan a 1575. La primera ha sido sometida a sucesivas reconstrucciones y restauraciones, particularmente luego del grave incendio que la afectó en 1862; por su parte el convento fue demolido en 1937. La iglesia es hoy testimonio de la producción artística para la propagación de la fe en la Nueva Granada y conserva un valioso patrimonio, representado en exquisitas tallas, retablos, pinturas murales y lienzos, distribuido en sus diferentes capillas.
La iglesia, terminada de restaurar en 1988, posee tres naves y está edificada en piedra tallada. Forman parte de su patrimonio obras como La huida a Egipto de Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos y la imagen en relieve de la Virgen de Altagracia. No deje de admirar el delicado trabajo del púlpito y del altar mayor, las pechinas decoradas con ángeles, el retablo de la Virgen de Chiquinquirá, el altar lateral de Santa Rita, la sillería y el coro de gran amplitud y extraordinaria talla.


Iglesia de San Ignacio
Primer templo de la Compañía de Jesús en tierras de la Nueva Granada. Formó parte del extenso conjunto jesuítico integrado por el Colegio Máximo o Seminario Mayor de San Bartolomé y por la Casa de las Aulas, hoy Museo de Arte Colonial. La construcción de la iglesia fue iniciada, en 1605, por el jesuita italiano Juan Bautista Coluccini, inspirado en las iglesias de Jesús y San Ignacio de Roma.
El templo es una valiosa muestra de manierismo. Su fachada presenta arcos ciegos y estrechas hornacinas dispuestas en torno a la portada. Su interior está compuesto por una nave central de techo abovedado y decorado con representaciones de ángeles, hojas y frutos; dos naves laterales y un crucero. Sobresalen el retablo y la imaginería del altar mayor, atribuida al jesuita alemán Diego Loessing, y el altar de Nuestra Señora de Loreto con rica talla e imaginería en miniatura. Posee obras de bulto de Pedro Laboria y lienzos de Gregorio Vásquez.
Son de especial gusto los frescos y murales, que decoran las paredes, la bóveda y la cúpula de la capilla de San José, elaborados en su mayoría por el sacerdote jesuita Santiago Páramo. La cúpula se engalana con la representación del reino de los cielos y la gloria celestial de San José. Son igualmente valiosos el coro, el balcón corrido de la nave principal y la decoración barroca.


Iglesia de San Francisco
La iglesia, comenzada a construir tan sólo 20 años después de la fundación de Bogotá, es una destacada obra arquitectónica y artística. Hizo parte del extenso conjunto de la orden de los Franciscanos y debió ser reconstruida, luego del devastador terremoto de 1785, por el arquitecto fray Domingo de Petrés y el ingeniero Domingo Esquiaqui. En su rica ornamentación se resume la inagotable labor artística de talladores, escultores, artesanos y pintores criollos y extranjeros. Su altar mayor, fabulosa creación de Ignacio García de Ascucha y Lorenzo Hernández de la Cámara, es una de las obras maestras del tallado colonial santafereño.
El artesonado mudéjar y las obras de bulto, catalogadas entre las más valiosas de la imaginería virreinal española del siglo XVII, hacen de la iglesia de San Francisco una obra de especial importancia y significación. También se destacan los relieves y el trabajo en madera del altar mayor y del presbiterio, la muestra de pintura flamenca de la capilla de San Francisco, la imaginería y los ornamentos que se encuentran en sus altares y capillas. La iglesia conserva obras de Francisco de Zurbarán, Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos, Gaspar de Figueroa y Antonio Acero de la Cruz.


Iglesia de La Veracruz
Fue una de las primeras iglesias levantadas por los conquistadores en Santa Fe (1546). Años más tarde, en 1631, cuando ya se había formado la plaza de mercado de San Francisco (hoy Parque de Santander), la ermita fue ampliada pero el terremoto de 1827 la destruyó en gran parte, siendo reconstruida posteriormente. Entre 1904 y 1910 fue declarada Panteón Nacional.
Su fisonomía actual, después de la intervención en 1908 del arquitecto Julián Lombana y de una posterior remodelación en 1960, es la de una iglesia de muros blanqueados lisos con dos accesos, lateral y frontal, enmarcados por portadas de sillería, partiendo la esquina nororiental de la cubierta de una torre de un cuerpo que corresponde al campanario, con capitel ‘entejado’. Allí reposan, en una capilla ubicada a la derecha del altar mayor, los restos de numerosos próceres fusilados durante la reconquista española. Sobresalen dos obras de gran valor histórico: el Cristo de los Agonizantes, crucifijo ante el cual los reos oraban la noche previa a su ejecución, situado en la nave izquierda del templo, y el Cristo de los Mártires, lienzo que acompañaba a los condenados hasta el cadalso y que presidía los cortejos fúnebres, situado en el altar mayor.
Está conformada por una nave principal, una nave lateral y una capilla que hace las veces de medio crucero y la decoración neoclásica se le aplicó a principios del Siglo XX. La fachada tiene una portada de piedra rematada por dos pináculos en sus costados y una hornacina en el centro que alberga la imagen de la Santa Veracruz; se destacan también, la sencillez de los muros interiores, el techo en forma de artesa y el enchapado en plata del altar.


Iglesia de La Tercera
Representa el mejor ejemplo de decoración dieciochesca, ya que aparecen aquí por primera vez los motivos del rococó. Se comenzó a construir en 1761 y finaliza aproximadamente hacia 1774 ó 1780, según los entendidos. El valor inmenso de este templo, radica en el trabajo decorativo rococó de altares, retablos, púlpitos y confesionarios realizado por el entallador Pablo Caballero.
Se conserva el más importante conjunto de talla peinada que ostenta la ciudad. Una rica iconografía representa hojas, flores, frutos, pequeños rostros de ángeles y estilizadas figuras de animales; el color predominante es el sepia. Junto con las iglesias de San Francisco y de La Veracruz, situadas a pocos pasos entre sí, forman el conjunto de arquitectura religiosa más importante de Bogotá.


Santuario de Monserrate
Situado a 3.152 metros de altura en los Cerros Orientales, Monserrate es el encargado de custodiar la ciudad. A él se puede llegar a pié, en teleférico o en funicular. Su Santuario del Señor Caído, de gran valor religioso, es visitado por miles de peregrinos católicos.

Desde este lugar mágico es posible apreciar una magnífica panorámica de Bogotá y disfrutar de la gastronomía típica e internacional en sus dos restaurantes. El cerro ha sido lugar de peregrinación desde la época de la Colonia; la actual edificación del santuario, terminada en 1920, se levanta en el mismo lugar que ocupara, a comienzos del siglo XVII, una ermita y un monasterio de cartujos. El Santuario exhibe una talla del siglo XVI elaborada por Pedro de Lugo y Albarracín, a la que se le atribuyen poderes curativos, se trata del Señor Caído de Monserrate.
La ermita que dio origen a la peregrinación al cerro de Monserrate fue reemplazada en 1925 por la actual iglesia de lenguaje neogótico, proyecto que realizó el arquitecto Arturo Jaramillo Concha, posteriormente ésta fue transformada a la actual iglesia de corte neocolonial. El nombre de Monserrate se debe a que la primera capilla estaba consagrada a Nuestra Señora de la Cruz de Monserrate.


Iglesia de La Candelaria
La obra iniciada en 1686, se terminó en 1703. Es uno de los tres conjuntos conventuales santafereños que se salvó de las demoliciones llevadas a cabo en la ciudad durante el siglo XX (Las Aguas y San Ignacio son los otros dos). Iglesia y convento fueron simultáneamente iniciados en 1686 y terminados en 1703. A finales del siglo XIX se le introdujeron, tanto a la fachada como al interior, unas reformas las cuales eliminaron numerosas características originales del templo. En 1992 se iniciaron los trabajos de restauración estructural de la iglesia, por parte de la Fundación para la Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural Colombiano.
El claustro adyacente fue construido en dos etapas; su piso bajo tiene arcos de medio punto peraltados sobre las columnas usuales en la época de Santa Fe, llamadas dórico-toscanas. Ese tipo de apoyo estructural constituye una constante tipología. Sin embargo, el piso alto del claustro se hizo con amplios machones y dinteles en madera, resultando un singular conjunto en el que una liviana arquería sostiene un pesado piso alto.


Santuario Nuestra Señora de La Peña
Construida a comienzos del siglo XIX. Su más importante legado lo constituye el conjunto de imágenes de la Sagrada Familia que reposan en el altar mayor. Según la tradición, en 1685 se hallaron, insinuadas en la peña, unas figuras que fueron desprendidas y trasladadas a una capilla; posteriormente la roca fue tallada por el maestro cantero Luis Herrera y perfeccionada por Pedro Laboria.
La planta de la iglesia tiene forma de cruz latina y está compuesta por una sencilla nave central y un transepto que la divide del presbiterio, en este punto se encuentra una cúpula de media naranja con linterna. La fachada está conformada por un cuerpo central y una torre lateral.
En su parte externa se destaca la cúpula en forma de media naranja y la extraordinaria panorámica que se aprecia del centro oriente de la ciudad.


Iglesia de Nuestra Señora del Carmen
Su construcción se inicia en 1927 y se concluye en 1938. La Iglesia de Nuestra Señora del Carmen es de estilo gótico y en su interior se destacan los vitrales con profusión de imágenes florales. En la parte externa la torre de 57 metros de altura es visible desde varios puntos del centro de la ciudad.
La iglesia se constituye en uno de los pocos ejemplos de arquitectura gótica que se encuentra localizado en el Centro Histórico de la ciudad.


Capilla La Bordadita
Se conoce como La Bordadita, por acoger la imagen de la Virgen del Rosario bordada sobre tela con seda de colores e hilos de oro y plata, por la reina de España, Mariana de Austria en el siglo XVII. Conserva valiosos lienzos de artistas criollos y europeos como Gregorio Vázquez de arce y Ceballos, Joaquín Gutiérrez y Angelino Medoro, obras estas de los siglos XVI al XVIII. En los años cuarenta, el pintor Luis A. Acuña lo reconstruyó por entero, sin dejar rastro de la construcción de época colonial. Después se dotó a la capilla, de una torrecilla ”español-californiana”.
En los años sesenta, Germán Téllez suprimió gran parte de la decoración implantada por Acuña en la nave de la capilla. El templo está sobre el costado sur del claustro del Colegio Mayor del Rosario, consta de dos accesos laterales interiores, uno a nivel del presbiterio y otro sobre el sotocoro; exteriormente, sobre el eje central, la carrera 6 tiene acceso directo a la nave y al campanario.


Iglesia de Nuestra Señora de Las Nieves
La construcción original seriamente afectada por el terremoto de 1917 fue demolida para ser reemplazada por la actual construcción, diseñada por Juan Bautista Arnaud. Se le cataloga como de inspiración "románico - bizantina", lo cual se aprecia en la fachada del templo: campanarios simulando torreones, motivos geométricos adornando el frontis y franjas de colores alternados entre rojo y amarillo. Posee hermosos vitrales empotrados en las naves laterales, singulares columnas en espiral del altar mayor y una bella talla en madera del púlpito.


Iglesia y Recoleta de San Diego

La recoleta franciscana fue levantada durante la primera década del siglo XVII en los deshabitados terrenos de la Hacienda Burburata, sobre el antiguo camino a Tunja. Del viejo convento sobreviven la iglesia y una parte del claustro. La iglesia, de sencilla arquitectura, era originalmente de una nave. En 1627, se le adicionó la capilla anexa consagrada a Nuestra Señora del Campo, cuya imagen tallada en piedra fue motivo de gran devoción por parte de indígenas y labriegos de la Sabana.
Es muy conocido el labrado quiteño en plata obsequiado por el virrey Solís, a quien se recuerda por haber abandonado su altísima posición para enclaustrarse en el convento de San Francisco. Posee obras de bulto de gran valor histórico que se emplazan en el altar mayor. Los modernos edificios y las concurridas avenidas del Centro Internacional contrastan con la sencillez y el ambiente colonial característico de la recoleta.


Basílica Menor de Nuestra Señora de Lourdes
La iglesia se construyó en el mismo lugar donde se encontraba una capilla de techo pajizo construida por fray Antonio María Garzón.1 El templo actual es de estilo gótico-morisco, su construcción fue solicitada por el arzobispo Vicente Arbelaez al arquitecto bogotano Julián Lombana en 1875.2 Es el símbolo más representativo de la localidad de Chapinero debido a su arquitectura, sus obras artísticas, y sus vitrales todo lo cual la convierte en uno de los puntos de referencia más importantes de la capital para propios y visitantes. Fue erigida en parroquia en 1903 y consagrada en 1904. El órgano tubular fue traído de Alemania en 1950. La imagen de Nuestra Señora de Lourdes fue coronada en 1988 por el cardenal Mario Rebollo Bravo.1 Está ubicada en la Carrera 13 Nº 63-27 frente a la plaza homónima.
Es la primera construcción en estilo neogótico en Colombia. Fue construida en 1875, pero después de 1917, las ambiciosas proporciones originales fueron modificadas. Se destacan los vitrales policromados elaborados en Bogotá en el taller del artista alemán Walter Wolf Wasserhouen y los monumentales espacios interiores, la torre cuadrangular que remata la fachada, las torrecillas del frontis, los arcos de ojiva de las puertas y la ornamentación de las cornisas.
La primera restauración ocurrió después del terremoto que azotó a Bogotá a principios del siglo XX. Actualmente la estructura se encuentra en otro proceso de restauración. Desde el año 2012 se han hecho trabajos para el refuerzo de la estructura, del techo, pintura del interior, reparación de vitrales y limpieza de desagües. Para el 2014 ya han terminado los trabajos en el techo y el interior. Actualmente se aprecia la restauración de las paredes exteriores incluyendo la fachada. Fue declarada Basílica menor por el Papa Francisco el 11 de noviembre de 2015. El templo fue consagrado como Basílica Menor, el día de la solemnidad de Nuestra Señora de Lourdes, el 11 de febrero de 2016, por el Arzobispo de Bogotá, Cardenal Rubén Salazar Gómez.
Adaptado de: https://es.wikipedia.org/wiki/Bas%C3%ADlica_de_Nuestra_Se%C3%B1ora_de_Lourdes_(Bogot%C3%A1)

 

Iglesia de la Porciúncula

La iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles de la Porciúncula, o simplemente iglesia de la Porciúncula es un templo religioso de culto católico dedicado a la Porciúncula, el lugar donde comenzó el movimiento Franciscano, en la localidad de Chapinero de la ciudad de Bogotá, en Colombia. Esta iglesia está situada en la avenida Chile con carrera Once, en pleno corazón financiero de la capital del país. Es además una de las iglesias bogotanas en donde se realizan más ceremonias fúnebres al día.
En los actuales terrenos de La Porciúncula se construyó originalmente en 1919 una casa para hermanos franciscanos que además sirvió como colegio de teología y filosofía, cuyo terreno había sido adquirido un año antes por la comunidad, pagándose con la venta de un lote-chircal que se poseía en la localidad de San Cristóbal. En octubre de 1923 llegaron los primeros frailes a habitar la construcción, aunque la construcción ya era habitable desde 1921.2
En febrero de 1924 llegan los primeros estudiantes de teología al nuevo convento que de aquí en adelante se llamaría La Porciúncula, en recuerdo del santuario de Asís, Italia. La obra fue terminada en 1943. La Iglesia de la Porciúncula fue denominada parroquia el 12 de marzo de 1942 por el Arzobispo de Bogotá.
En 1978 se inició la demolición del claustro, cuyo terreno fue vendido y edificado con el centro comercial Granahorrar, más tarde llamado Avenida Chile. En 1980 los estudiantes fueron trasladados y desde entonces la Porciúncula dejó de ser Casa de Estudios y quedó como parroquia únicamente.
El estilo de la iglesia de la Porciúncula es un neogótico tardío, pues se construyó en la segunda década del siglo XX, pero sus elementos funcionales y formales corresponden al neogótico que se desarrolló en el siglo XIX.3 Comprende tres naves, bóveda ojival de crucería, vitrales y rosetón, y presenta una separación de las naves, mediante arcos y columnas.3
Adaptado de: https://es.wikipedia.org/wiki/Iglesia_de_la_Porci%C3%BAncula_(Bogot%C3%A1)


Santuario del Divino Niño del 20 de Julio

El templo, ubicado al suroriente de la ciudad en el barrio 20 de Julio, es uno de los más importantes centros de peregrinación y oración de Bogotá. Sobresalen la figura del Cristo Resucitado del altar mayor elaborado en mármol, las lámparas que penden de la nave principal y los bellos vitrales dispuestos en las naves laterales. La imagen del Divino Niño Jesús se venera en una pequeña capilla-corredor situada a espaldas del altar mayor. 

 

La devoción se debe a que en el año de 1935, cuando el padre salesiano Juan del Rizzo llegó al barrio Veinte de Julio, convencido de la importancia de honrar la infancia de Jesús, decidió encargar, en el almacén de arte religioso Vaticano del barrio La Candelaria, una imagen del infante que traslada a aquellos campos disponiéndose a propagar su devoción.


Desde entonces el Santuario del Divino Niño ha crecido en configuración arquitectónica y en feligreses que por millares, con recogimiento y fe, acuden en acción de gracias y en busca de ayuda a sus necesidades. El santuario congrega a su alrededor un conjunto de obras que apoyan el trabajo social con las comunidades menos favorecidas de la ciudad. El templo, la plaza cubierta anexa y el parque del barrio se colman de visitantes y devotos que todos los domingos acuden en romería a venerar la milagrosa imagen.

 

Templo de Bogotá.

El Templo de Bogotá, Colombia es el 57 de los 150 templos construidos y operados por La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, o iglesia de los Mormones.
La doctrina SUD de los templos tiene su origen en 1832, dos años después de la organización de la iglesia, cuando su fundador y primer profeta José Smith recibiera lo que es considerada en el movimiento de los Santos de los Últimos Días como una revelación divina en la que el Señor Jesús le refiriera el deseo de la construcción de templos.
La Primera Presidencia de la iglesia anunció la construcción del templo en Bogotá en la Conferencia General de abril de 1984. Para el tiempo de su dedicación en 1999, el templo de Bogotá servía a miembros de la iglesia en Colombia, Panamá y Venezuela hasta la dedicación del templo de Caracas en 2000. En la actualidad, solo miembros de la iglesia en Colombia asisten al templo de Bogotá.
El templo fue dedicado para sus actividades eclesiásticas en once sesiones el 24 de abril de 1999, por Gordon B. Hinckley, presidente en ese entonces de la iglesia SUD, al que asistieron unos 11.000 miembros de la iglesia. Anterior a ello del 27 de marzo-18 de abril de ese mismo año, la iglesia permitió un recorrido público de las instalaciones y del interior del templo al que asistieron unas 127.000 personas. Allí se proveen ordenanzas y ceremonias consideradas sagradas para sus miembros y para quienes son necesarias para la salvación individual y la exaltación familiar. El templo de Bogotá está a 16 Km del centro de Bogotá, construido de granito brasileño en el exterior con motivos y diseños de los antiguos incas. El terreno cubre un área de 5.000 mt2 rodeado por vegetación típica de Colombia, incluyendo árboles de eucalipto. El interior del templo cuenta con cuatro salones para las ordenanzas SUD y tres salones de sellamientos matrimoniales.
Adaptado de: https://es.wikipedia.org/wiki/Templo_de_Bogot%C3%A1